Comentocracia en riesgo: ¿hasta dónde se debe criticar a AMLO?

Gobierno Federal

amlo_criticas1200_notas11250718.jpg

Foto: Misael Valtierra/Cuartoscuro

Político MX

Mié 25 Julio 2018 21:43

Otra de las grandes asignaturas que está bajo revisión en este periodo de transición sexenal, y lo estará más a partir del 1 de diciembre, es la verdadera libertad de expresión que podría tenerse en el régimen encabezado por Andrés Manuel López Obrador. Político.mx detecta que hay luces amarillas entre columnistas, articulistas y expertos en la materia: usuarios de las redes sociales se “conjuntan” para denostar, insultar y hasta amenazar a quienes hagan críticas muy precisas sobre el actuar y decir del virtual presidente electo. Los más pesimistas hablan que esto es el principio de algo mayor.

Varios coinciden que el detonador ha sido la discusión y polémica desatada a partir de que López Obrador calificó de “vil venganza” la multa del INE a Morena de 197 millones de pesos por el Fideicomiso “Por los demás”. Algunos lo interpretaron como el “cheque en blanco” a los simpatizantes más extremos para que descarguen actitudes y comentarios agresivos a quienes cuestionen al eventual presidente y a sus colaboradores.


Es así que tenemos los casos de Arturo Sarukhán, exembajador de México ante el gobierno de Barack Obama, quien cuestionó las implicaciones de algunos párrafos de la carta que el tabasqueño envió al presidente Donald Trump.


En el mismo sentido Isaac Katz, economista del ITAM, quien reprobó en su columna de los lunes en El Economista la propuesta de López Obrador para descentralizar las secretarías de Estado: como respuesta le llegó una lluvia de insultos. Advirtió las marcadas diferencias que hoy percibe con la época de Zedillo, Fox o Calderón.


Alicia Alarcón, tuitera de años, recibió varios mensajes que resumió en un mensaje: “‘Ya ganamos’. ‘Cállate y guarda tu ardor’. ‘Dilo sin llorar’. ‘Cuando AMLO gobierne, acabarás en el paredón’. Eso y otras finuras me han dicho. Y no. No es ardor. Les di el beneficio de la duda casi tres semanas. Pero son el PRI reloaded. Con todo y paredón”.


Incluso el monero Antonio Helguera, quien publica caricaturas de crítica política en La Jornada así como en las revistas Proceso y El Chamuco,  recibió amenazas en la red social, tras expresar su opinión sobre la multa. En entrevista radiofónica anunció que levantaría una denuncia penal contra quien resulte responsable de las amenazas de muerte que ha recibido en twitter; consideró que López Obrador la libertad de expresión no cambiará, “los complacientes seguirán siendo complacientes y  los críticos de quienes rodean a AMLO y no son muy confiables seguirán siendo críticos”.


Dentro del medio periodístico no deja de haber incertidumbre y dudas manifiestas, que van de lo creíble hasta lo disparatado, que algunos columnistas han vertido en sus escritos. Es claro que está por entrarse a una nueva época en donde la ecuación cambia entre los protagonistas de las escena pública: los opositores recalcitrantes se vuelven oficialistas y los medios tendrán que reconfigurar sus estrategias editoriales ante la nueva realidad, algunos por convicción, otros por mera sobrevivencia.

En el camino algunos alzan la voz y advierten que esto ya se veía venir desde el caso del periodista Ricardo Alemán y su retweet de la imagen donde se relacionaban muertes de famosos por parte de algún simpatizante que llevó su filiación al extremo y lo remataba con un contundente “ahí les hablan chairos”.


Como lo señaló Político.mx, los comunicadores y analistas tienen una libertad que les dota la Constitución y las leyes, que llega hasta donde se advierten afectaciones a la integridad de personajes aludidos; pero expertos ponen al caso “Alemán” como claro antecedente de la tendencia que hoy se vive.

La reflexión final es voltear al pasado. La relación de López Obrador con la prensa en el sexenio en que fue jefe de gobierno del Distrito Federal fue una codependencia no siempre tersa; el funcionario la usó para sus fines y objetivos pero cuando era incómoda utilizaba tácticas de evasión o la clara indiferencia que es solo la antesala del silencio. 12 años después no tendría que cambiar o solo “amplificarse” por su llegada a la presidencia.

Te puede interesar:
No soy un dictador, soy un demócrata; respetaré libertades: AMLO

App Político MX

DESCARGA
NUESTRA APP

Degradado

y recibe lo mejor de Político.mx

Forma central Degradado
Político MX podcast

PODCAST

degradado Forma 45 grados

Escúchanos en estas plataformas:

degradado