EUA y la Suprema Corte: un futuro incierto ante la vacante de Ginsburg

Internacional

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Fotos: The New York Times, Voz de América, NBC News

Aquiles Siller

Lun 21 Septiembre 2020 20:13

Como si algo le faltara a un Estados Unidos dividido, polarizado y en tensión política constante es definir a un nuevo integrante de la Suprema Corte de Justicia. La muerte de Ruth Bader Ginsburg (RBG), jueza de corte liberal, le abre una “ventana de oportunidad” a Donald Trump para congraciarse con su base electoral de corte conservador. Los sectores progresistas, incluido el Partido Demócrata y su candidato presidencial Joe Biden, claman por que esto se defina tras saber al ganador de la elección del 3 de noviembre. La importancia de esta definición se entiende al conocer cómo está integrado este máximo tribunal, así como la trayectoria de quien se convirtió en un auténtico ícono progresista.

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Ala conservadora, ala liberal.

Por el momento son 8 los integrantes de la Suprema Corte; por sus decisiones, votos y posicionamientos los medios periodísticos, y el propio ámbito jurídico estadounidense, tienen claramente ubicados a cada uno de ellos en el ala conservadora o liberal:

  • Clarence Thomas (conservador, postulado por George H.W. Bush)

El segundo afroamericano en llegar a la Corte Suprema, de quien se dice es uno de los jueces favoritos de Trump, sería uno de los miembros más conservadores.

  • John G. Roberts (conservador, postulado por George W. Bush)

Si bien es republicano, no le ha temblado la mano en poner a Trump en su sitio, luego que este dijera que "el Tribunal tenía simpatías por algunos presidentes".

  • Samuel A. Alito (conservador, postulado por George W. Bush)

Egresado de la Princeton y la Yale Law School, de 70 años.

  • Neil M. Gorsuch (conservador, postulado por Donald Trump)

El miembro más joven del tribunal, con 53 años. De manera coincidente fue al mismo colegio que Brett Kavanaugh, también juez en la misma corte.

  • Brett M. Kavanaugh (conservador, postulado por Donald Trump)

Egresado de Yale y con un gran currículum, tuvo un gran bache durante su postulación a la Corte Suprema. Christine Blasey Ford lo acusó de haberla asaltado sexualmente cuando estudiaron juntos en una secundaria de Maryland.

  • Stephen G. Breyer (liberal, postulado por Bill Clinton)

Estudió en Stanford, Oxford y Harvard. Si bien es un juez pragmático, el hombre de 82 años tiene una relación cercana con sus pares más liberales.

  • Sonia Sotomayor (liberal, postulada por Barack Obama)

Es la tercera mujer en ser parte de la corte y la primera de origen hispano. Hija de padres puertorriqueños y graduada de la Yale Law School, construyó una carrera notable en el ámbito privado.

  • Elena Kagan (liberal, postulada por Barack Obama)

De perfil bajo, dedicó gran parte de su vida al trabajo académico, por lo que, a diferencia de sus colegas, ella no fue jueza antes de ocupar un sitio en la Corte Suprema.

Respetada RBG

La vida de Ginsburg ameritó ser abordada por el cine y la televisión, además de ser contada en escuelas para ser un ícono de superación femenina. Ni qué decir como representante clara del ala más liberal en la Suprema Corte.

Joan Ruth Bader nació en el barrio de Flatbush en Brooklyn, Nueva York, en 1933, de padres inmigrantes judíos. Después de graduarse de la Universidad de Cornell en 1954, se casó con Marty Ginsburg y poco después, tuvo su primer hijo.

Cuando entró a estudiar derecho en la Universidad de Harvard, era parte del grupo de solo 9 mujeres. Se mudó a Nueva York en 1958 y, cuando ese mismo año se graduó como primera de su promoción, ningún bufete de abogados la contrató por el mero hecho de ser mujer .Durante mucho tiempo padeció la discriminación de género.

Por ello en 1972 fue una de las fundadoras del Proyecto de Mujeres de la Unión para las Libertades Civiles en América (ACLU, en inglés), cuyo objetivo era cambiar las leyes para garantizar la igualdad efectiva entre hombres y mujeres. A partir de ahí en lugar de un cambio radical, Ginsburg fue cosechando pequeñas victorias que creaban un precedente jurídico para desmontar el sistema que permitía la discriminación.

En total, Ginsburg argumentó seis casos frente al Supremo entre 1973 y 1976, de los que ganó cinco; mientras que el Proyecto de Mujeres de ACLU participó en 300 denuncias en sólo dos años, entre 1972 y 1974.

En 1980 llegó a la corte de apelaciones de Washington DC, donde adquirió fama de moderada y cautelosa lo que le permitió llegar a la Suprema Corte en 1993 siendo la segunda mujer después de Sandra Day O’Connor.

Al principio, Ginsburg se ubicaba en el centro-izquierda del espectro político pero a medida que la Corte se hacía más conservadora, ella se volvió plenamente progresista; tomó la costumbre de exponer sus argumentos en un escrito que publicaba como voto particular, como cada vez que disentía con la mayoría de magistrados.

Uno de sus casos más importantes en la Corte fue el llamado "Estados Unidos vs. Virginia", que anuló la política de admisión de solo hombres en el Instituto Militar de Virginia. Al explicar su decisión, Ginsburg alegó que ninguna ley o política debería negar a las mujeres "la plena ciudadanía, la misma oportunidad de aspirar, lograr, participar y contribuir a la sociedad en función de sus talentos y capacidades individuales".

En 2007 expresó su desacuerdo con una sentencia del Tribunal Supremo que permitía que las mujeres siguieran siendo víctimas de discriminación salarial: dos años después, el Congreso aprobó una ley para revertir esa situación. En 2013 tomó notoriedad entre una nueva generación al oponerse a que se pusiera fin a una ley que garantizaba el derecho al voto de los afroamericanos la cual provenía de 1965.

Por sus posiciones coincidentes con las aspiraciones de los más jóvenes, ella los había conquistado hasta el punto de ganarse el sobrenombre de “Notorious RBG” en referencia al desaparecido rapero “Notorious BIG”.

La encrucijada al borde de la sucesión

En Estados Unidos, los jueces de la Suprema Corte son nombrados por los presidentes, quienes suelen elegir a quienes están de acuerdo con su filosofía legal, es decir, conservadores, moderados o liberales.

En su momento, con la anterior designación, Trump ya había publicado una lista de jueces conservadores, la mayoría de ellos opuestos al aborto y favorables a la portación de armas; dos temas que polarizan a la sociedad estadounidense por sus implicaciones en favor o en contra..

De acuerdo con la Constitución, corresponde al Senado aprobar la elección del juez que haya hecho el inquilino de la Casa Blanca. En las condiciones actuales, dada la mayoría republicana en la cámara alta, es muy posible que el candidato de Trump avance sin mayores problemas.

Por ello se pide esperar, primero, a que se defina al nuevo mandatario Momentos después del anuncio de su muerte, el líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, publicó vía Twitter “El pueblo estadounidense debe tener voz en la selección del próximo juez de la Corte Suprema. Su puesto no debe asignarse hasta que tengamos un nuevo presidente”.

El magnate ya adelantó que en cuanto terminen los funerales respectivos, entre los días 25 y 26 de septiembre, haría la propuesta del juez vacante lo cual marcará un nuevo “frente de batalla” en la guerra electoral que se avecina. De no resultar triunfador “su herencia” será un Supremo Tribunal de tintes conservadores como no se había visto en décadas en Estados Unidos.

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