Meade y Anaya se acusan de corrupción: batalla de intercampañas

Presidencial

meade_anaya1200_NOTAS11270218.jpg

Político MX

Mar 27 Febrero 2018 18:13

Estamos viviendo la primera gran batalla del proceso electoral rumbo a la presidencia: PRI y PAN se lanzan acusaciones que buscan romper el centro de flotación de sus aspirantes. Esto no se entiende sin ubicar el lugar en el que se encuentran ambos en el promedio de las encuestas. Por demás relevante cómo han desplegado sus estrategias, donde se incluye desde un simple tuit hasta cuestionar a todo el aparato de procuración de justicia a nivel federal.

Es bajo esa mirada que debe entenderse el escándalo que se ha puesto y “destapado” sobre Ricardo Anaya: un predio en un parque industrial, comprado y vendido a los precios vigentes ahí, mediante transacciones hechas en el sistema financiero, con impuestos pagados. Se “siembra” la duda de empresas fantasma, operaciones de lavado de dinero por 54 millones de pesos, prestanombres y negocios familiares opacos.


En el otro lado, a partir de revelaciones periodísticas, los nubarrones de corrupción que se plantean en las secretarías de Desarrollo Social (Sedesol) y Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) que “rozan” el desempeño de José Antonio Meade en ambas. Se refieren desvíos de más de 2 mil millones, y de ellos, 600 millones fueron a parar a la Radio y Televisión Hidalguense, que a su vez los canalizó en 27 contratos de outsourcing a distintas empresas que cobraron esos cheques, presumiblemente, para campañas políticas.


Es así que las “baterías” y “la infantería” de una y otra coalición se despliegan. Aparecen los voceros oficiales y no oficiales; las redes sociales son la arena propicia para intercambiar acusaciones, explicaciones y contrarréplicas prácticamente a la hora que sea. Los implicados llegan a las dependencias federales correspondientes, las cuales también quedan “salpicadas” pues se les exige aplicar de manera directa y sin ambigüedades los procedimientos legales.

En medio de todo este “ruido” se filtran los “gritos” de que es mejor que uno u otro, Anaya o Meade, se retire de la contienda hasta que el asunto no se aclare; con ese planteamiento, hasta el más elemental analista político sonríe, pues “los tiempos” de la justicia mexicana suelen ser “largos” y no se cuadran con los reducidos plazos de unas cuantas semanas del calendario electoral vigente. Un retiro temporal es un “suicidio político” formal.


En un primer balance, sin duda, quién ha tenido mayores raspones es Ricardo Anaya: las acusaciones van directo contra su persona, su familia, su trayectoria pública y su discurso de lucha sin ambages contra la corrupción. Ha sido el más expuesto, pues ha tenido que hablar de manera directa al respecto, por lo menos en redes sociales; esto refleja la falta de una efectiva estrategia de “control de daños” y de un equipo desbalanceado y desorganizado.


Mientras que Meade aparenta estar en una “burbuja” gracias a los voceros, que a pesar de la descoordinación de temas y tonos, se colocan como la primera línea de ataque; por supuesto advierten los analistas, esto no va a durar siempre y tarde que temprano el exfuncionario deberá explicar con sus propios argumentos y convencer con ello, no al “círculo rojo” sino al elector de la calle.


La gran evaluación serán las primeras encuestas de marzo o las que se den a conocer justo para arrancar el periodo de campañas en el “lejano” 30 de marzo. Lo cierto es que tanto Anaya como Meade se verán exhaustos, cansados y “heridos” viendo hacia arriba, donde hay un puntero que no se ha desgastado, aún, en esta contienda.

Te puede interesar:
Meade y Anaya lucha por 2do lugar y acercarse a AMLO: encuestas



App Político MX

DESCARGA
NUESTRA APP

Degradado

y recibe lo mejor de Político.mx

Forma central Degradado
Político MX podcast

PODCAST

degradado Forma 45 grados

Escúchanos en estas plataformas:

degradado